G.O.R.A. A SPACE MOVIE

Mirad el trailer de esta peli turka. Sí, es turka, pero tiene pinta de ser la hostia. Se han gastado la pasta.













El martes nos fuímos más pronto hacia el Reichstag.
Bueno pronto, a las 11 de la mañana estábamos ahí y ya había cola para 2 horas. Delante nuestro había un madrileño y detrás nuestro unos catalanes. Que conste que soy catalán, pero el que se puso a hablar con nosotros fué el madrileño. En cambio los catalanes nos miraron con una cara y una prepotencia... Y nos escucharon que éramos de Barcelona, así que no hay escusa. Seguramente serían independentistas, y no les sentaría que hablásemos en castellano. Que les den. Una vez dentro a pasar control de seguridad y hacia la cúpula. Era muy chula y desde arriba del todo había una vista... Al bajar nos dirigimos hacia donde estaba el museo de Anna Frank. Una vez allí nos fuímos a un restaurante mexicano a comer. Como ya he dicho, aquí ponen unos platos... Recomiendo sólo pedir uno. Eso sí, muy bueno todo.



De hecho hay mucha gente que la utiliza. Está la ciudad llena. Ese aspecto me ha gustado bastante. Al llegar a la columna de la diosa Victoria, decidimos entrar. En la base hay un minimuseo, y una escalera de caracol te lleva hasta arriba. A mitad de camino dije: "Esto es demasiado alto, yo me bajo". Es que tengo miedo a las alturas y la plataforma superior me parecía un poco estrecha. Después de un rato seguimos nuestro paseo hacia la puerta de Branderburgo, en el punto 2. Para que os hagáis una idea, entre los dos puntos marcados en el mapa, hay unos 3'5 km.
Morgen. Ya estamos aquí. Ya hemos vuelto del viajecito a Berlín. Antes de empezar el resumen, comentar que he acabado hasta las narices de museos y que estoy reventado. Voy a pedir otro mes de vacaciones para descansar de las vacaciones. Empecemos.
BERLÍN DOMINGO 14 DE AGOSTO
Primera anécdota. El viaje de Barna a Madrid fué bien. Lo malo vendría después. Estando ya en el avión hacia Berlín, apunto de salir, una pareja de alemanes decide que se bajaban. Como tuvieron que buscar sus maletas hubo un retraso de 1 hora. Al llegar a Berlín (aeropuerto de Tegel) estaba lloviendo un poquillo, pero enseguida para. Cogemos un BUS que nos llevaba hacia Zoologischer Garten, una especie de Sants, y que por su nombre se puede deducir que está al lado del Zoo.
El hotel estaba cerca, pero hubo un problemilla. Se nos olvidó apuntarnos la dirección del hotel. A dar vueltas, comprar un mapa y a preguntar. Conseguimos llegar al hotel, y como no, al igual que en Londres, el recepcionista hablaba español (su apellido era Flores). Dejamos las maletas y nos vamos a buscar un lugar para cenar, metiéndonos en un italiano. Otro sitio que hablaban español. Pequeña polémica. Al decirle que éramos de Barcelona, el hombre nos dijo: "Entoces sois catalanes, no españoles". Nosotros respondimos: "Eh, eh. Somos catalanes y españoles". Al tío se extrañó que entre nosotros no hablásemos catalán. A pesar de eso, el hombre era muy simpático y amable con nosotros. Incluso hubo un momento que quería que cantásemos flamenco. Jajaja. La comida bastante bien, aunque lo que predomina es la italiana y mexicana, al menos en los lugares que estuvimos. Un aviso para el que alguna vez vaya a Berlín. No pedir más de un plato para comer. Son enormes. En ningún sitio hacen menús. Después de cenar, una vueltecilla y sorpresa.


